Insomnio en niños

1. ¿Qué es?

Se trata de un trastorno en el que predomina la insatisfacción por la cantidad o la calidad del sueño, asociada a uno o más de los siguientes síntomas:

– Dificultad para iniciar el sueño.

– Dificultad para mantener el sueño, que se caracteriza por despertares frecuentes o problemas para volver a conciliar el suelo después de despertar.

La dificultad del sueño se produce al menos tres noches a la semana durante un mínimo de tres meses. A veces se produce por cómo es la calidad del sueño, por ejemplo: pueden influir las pesadillas o terrores nocturnos. 

– Diferencias entre pesadillas y terrores nocturnos: 

Durante un terror nocturno, un niño puede incorporarse y sentarse en la cama súbitamente y ponerse a gritar como si estuviera sumamente angustiado. La respiración y el ritmo cardíaco se le pueden acelerar, puede empezar a sudar, a agitarse y a comportarse como si estuviera sumamente alterado y asustado. Al cabo de unos minutos o algo más, el niño se calma y se vuelve a dormir normalmente.

A diferencia de las pesadillas, que se suelen recordar, al día siguiente los niños no tienen ningún recuerdo del terror nocturno porque estaban dormidos mientras ocurrió. 

Las pesadillas son un tipo de sueño, en cambio un terror nocturno no es un sueño desde el punto de vista técnico, sino más probablemente una súbita reacción de miedo que tiene lugar durante la transición de una fase de sueño a otra.

2. ¿Qué tipos hay?

Los síntomas duran como mínimo un mes, pero menos de tres meses.

Los síntomas duran tres meses o más.

Dos o más episodios en el plazo de un año.

3. ¿Cómo solucionar el problema?

Pide ayuda para el niño a un profesional. Estás en el lugar adecuado.

Es fundamental que la búsqueda de ayuda se haga lo antes posible, sin dejar que las consecuencias del problema vayan aumentando y afectando a más áreas de la salud.

4. ¿Qué beneficios te aporta el servicio?

– Obtener acompañamiento profesional y especializado durante todo el proceso terapéutico.

– Comprender lo que le ocurre al niño mediante una evaluación previa y adquirir las herramientas específicas que necesitáis en cada momento.

– Disfrutar de la seguridad y la confianza que necesitas tanto tú como el niño en un espacio único.

– Gozar de comodidades a la hora de realizar las sesiones: si vivís en Valdebebas (Madrid) o cerca podréis disfrutar de una consulta agradable y adecuada para realizar la sesión. Si el niño es mayor de 16 años, las sesiones también se pueden realizar de manera online. 

– Mejorar vuestra calidad de vida saliendo reforzados de la situación que os llevó a consulta.